Vitamina Ce

another ordinary day in my extraordinary life

Vitamina Ce

Tan solita no me la banco

enero 22, 2012 | En: Viajes

Day 100/365 : Choices

“Soy ermitaña. Me gusta estar sola.”

Debo haber repetido esa frase miles de veces en mi vida. Sin embargo, la tarde que me encontré completamente sola e incomunicada en otro país, no fue tan divertida como cualquiera hubiese creído que me resultaría.

Fue mi primera tarde en Dallas y el roaming de Movistar no se había activado. Nada de llamadas, nada de mails, nada de BBM, nada de nada. Estando en la habitación del hotel no pasaba nada ya que podía chequear los mails desde la notebook, pero necesitaba salir a despejarme un poco, así que dejé todo lo más ordenado posible y decidí salir.

No debo haber aguantado ni 40 minutos. ¿Y si alguien me necesitaba? ¿Si había que hacer un informe de último momento, o había alguna crisis y no podían ubicarme? ¿Si quería contarle a alguien sobre el lindo lugar en el que estaba, o twittear mi recorrido?

Fue la primera vez en muchos años en la que estuve realmente aislada; algo que en 1998 hubiese sido lo más normal del mundo, se había vuelto de golpe en algo que me generaba muchísima ansiedad.

No pude disfrutar de mi pequeño paseo sola. Resulta que me encanta mi soledad cuando sé que es opcional.

Resulta, que tan solita no me la banco.

→ 3 comentariosTags:

Mis modelos tampoco eran muy realistas

enero 10, 2012 | En: Mi vida

Muchas veces me pregunté por que soy tan consciente de mi cuerpo y me preocupa tanto estar bien. Me refiero estéticamente, más allá de la salud.

Nunca me enloquecí por la ropa, las dietas ni los ejercicios, y cuando veo modelos anoréxicas desfilando siento una rabia terrible. Mientras mis amigas del cole se preocupaban por qué ponerse para ir a bailar un sábado a la noche, yo me iba a Camelot al centro para comprar cómics.

Soy una firme creyente de que la belleza pasa por estar saludable y feliz, y aún así me angustio cuando engordo un par de kilos (y me da bronca angustiarme por eso). Y no entendía por qué eso me afectaba “a mi también” hasta que de golpe una imagen me lo puso totalmente de manifiesto:

Mis modelos tampoco eran muy realistas. De hecho, probablemente lo hayan sido menos aún que las chicas de las revistas de moda.

Estamos rodeadas.

→ 4 comentariosTags: ··

Papelitos

diciembre 31, 2011 | En: Mi vida

Desde chica, siempre me encantó la tradición porteña de tirar papelitos por la ventana de las oficinas el último día laboral del año. La miraba por la tele y me encantaba.

El único fin de año en el que trabajé por el centro fue fin de año de 2008, una de las épocas más tristes de mi vida. Estaba en el call center, con el corazón roto, y en ese momento miro por la ventana y ahí estaban, miles y miles de papelitos blancos, bailando en el viento, decorando las calles grises, representando a un montón de personas que empezaban a despedir el año.

Por ese breve instante, me sentí bien, feliz de poder verlo con mis propios ojos. No duró mucho, pero lo suficiente para que pueda recordarlo como un momento de calma en un período turbulento.

Hoy, 3 años después, estoy en una etapa muy plena, y aunque no pude ver los papelitos con mis ojos, disfruto sabiendo que estuvieron ahí, y que yo me siento libre y liviana como ellos.

Foto: DYN/Rodolfo Pezzoni.

→ Sin comentariosTags: ··

Una sola palabra para describir mi 2011

diciembre 30, 2011 | En: Mi vida

No, este año no voy a hacer un balance. No escrito por lo menos, aunque debo confesar que el del año pasado me gustó mucho.

Este año puede ser descrito con una sola palabra que quede guardada en mi historia.

Mi 2011 fue legendario.

Brindo por muchos años legendarios más :)

→ Un comentarioTags: ·

Losers (son ellos)

diciembre 27, 2011 | En: Psicología

En mi último año del colegio, fui víctima de bullying, esa forma espantosa de acoso que muchos maestros y padres siguen calificando ciegamente como “cosas de chicos”, y que cada año deja no solo marcas emocionales, sino que a veces se lleva las vidas de sus víctimas.

El bullying, claro está, no pasa solo en el colegio. Cambia, muta hacia otros tipos de violencia, como el acoso laboral, o la violencia de género, o hasta las más sutiles pero igual de patéticas formas en las que las personas tratan de humillar a otros sin motivo aparente.

Pero que quede en claro: los losers son ellos. Los bullies. Y va siendo hora de que esto se empiece a gritar más y más fuerte. Cortarla con la condescendencia, llamar a las cosas por su nombre, enseñar, educar, proteger.

Los que podemos ayudar a cambiar la historia somos los que estamos afuera, los que logramos salir, los que vemos las cosas como son, y no como “travesuras”.

Si sos maestro, si tenés hijos o sobrinos, o conocés casos de bullying, hablá. Hacé algo. No seas un cómplice silencioso.

(Había visto este video hace tiempo, y esta mañana me lo volví a encontrar en G+)

→ 5 comentariosTags: